Descripción
El mono aullador es el protagonista del amanecer nicaragüense: su aullido, amplificado por un hueso hioide agrandado, se oye a más de un kilómetro de distancia y anuncia el nuevo día en el bosque. De pelaje oscuro y cola prensil que funciona como quinto miembro, se alimenta de hojas y frutos en grupos sociales que recorren el dosel con paciencia, como los de la isla de Ometepe. Su presencia es indicadora de la salud del bosque: donde aún se escuchan sus cantos, el dosel sigue siendo continuo y fértil.

