Descripción
La ceiba es la gigante de la selva: puede alcanzar setenta metros de altura y desarrolla raíces aplanadas que sostienen su tronco colosal. Sus vainas producen una fibra algodonosa, el kapok, que se usaba para rellenar colchones y chalecos; en la Mesoamérica prehispánica era el árbol sagrado que unía el inframundo, la tierra y el cielo. Decidua en la estación seca, pierde su follaje y queda recortada contra el cielo, visible desde kilómetros en las llanuras y potreros de las tierras bajas tropicales.

